Por qué ningún siglo del pasado da a Moscú el derecho que reclama
Hay una manera de contar la historia que convierte el pasado en munición. Se seleccionan los hechos que convienen, se ignoran los que no, y al final se presenta una narrativa que parece incontestable: «Siempre fue nuestro. Solo estamos recuperando lo que es nuestro.»






